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Las navidades se han convertido en fechas muy significativas y emotivas. Están vinculadas al consumo y a las estrategias de marketing que llevan las empresas. Éstas saben el poder de influencia que tienen y se aprovechan de ello. Van mucho más allá de lo que nos podemos imaginar.

Y es que, ¿quién concibe a día de hoy unas navidades sin regalos? Parece que son términos (navidad y regalos) que van estrechamente vinculados. Pero, ¿cómo hemos llegado a asociar estos dos términos? La asociación de estos dos conceptos ha sido una de las ideas que las empresas nos han ido introduciendo poco a poco, y nosotros como consumidores hemos ido aceptando.

Es cierto que la Navidad es una festividad religiosa pero para aquellos que siguen la religión católica siempre se ha vivido como una fecha religiosa y no como una fecha consumista como se concibe mayoritariamente a día de hoy.

Fueron los autores Dickens e Irving junto con las empresas y grandes almacenes quienes nos pusieron al corriente de lo que era el “espíritu navideño”. Los grandes almacenes supieron aprovechar esta oportunidad y los anuncios a partir del siglo XIX comenzaban cada vez antes (incluso ahora las campañas navideñas comienzan a finales de octubre/noviembre).

Al final esa enseñanza a través de los libros y de los empresarios ha conseguido que mediante la publicidad y el marketing  tengamos en nuestras mentes una serie de imágenes, personajes y acciones asociados a estas fechas. Por ejemplo Papá Noel. Y es que fue el marketing (y ahora más que nunca el marketing online) quien hizo y hace todo el trabajo. Y no solo las estrategias de marketing online son las que funcionan.  Muy unido al marketing online, la publicidad cada vez es más habitual dentro de los buscadores (Véase la propia herramienta de Google: Google AdWords)

Pero volviendo a Papá Noel. La figura de un señor de edad avanzada con barba blanca y aspecto bonachón tiene un origen totalmente comercial. Sin la estrategia de marketing que llevó a cabo Coca cola para que todos unificáramos la idea de papa Noel con el traje rojo, todavía a día de hoy cada país y cada cultura tendría a un papa Noel diferente.

Pero el marketing no solo ha conseguido traernos a Papa Noel con su traje rojo. Otras tradiciones como la de comer uvas el día 31 o el roscón de reyes también han sido producto de las estrategias de marketing que han seguido las empresas a lo largo de los años. Ambos fueron productos que comenzaron a consumirse, de forma “casual” . En caso de las uvas, comenzaron a consumirse en esta época por exceso de stock pero nunca como un ritual de buena suerte. Lo mismo ocurre con el roscón de reyes, se trataba de un dulce típico de la aristocracia pero fueron las pastelerías quienes supieron aprovechar su producción en navidad y venderlo para que se convirtiera en un producto para todos.

Los consumidores por nuestra parte hemos ido repitiendo año tras año estas tradiciones, hacer regalos por navidad, comer uvas esperando tener mejor suerte o reunirnos a comer roscón cada vez más sofisticados y con rellenos más complejos son todas tradiciones que han sido resultado de las estrategias comerciales que han seguido las empresas y que poco a poco han conseguido que durante muchos años repitiéramos estas acciones hasta asumirlas como tradición.

En la actualidad sigue ocurriendo lo mismo, lo que ha cambiado es el formato en el que nos llegan todos estos mensajes, antiguamente era mediante la televisión, revistas o radio. Ahora el marketing se hace online, las nuevas tecnologías son los canales por donde nos llega toda la información. Sobre todo a través de los móviles. Son muchas las estrategias de marketing online con las que cuentan hoy en día las empresas.

Y es que no es de extrañar que si algo se consigue hacer viral en estas fechas seguramente en unos años lo tendremos instaurado como una parte más de la tradición navideña.


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